Adrián Murío geriet in einen Verkehrsunfall, als Nadia zehn Jahre alt war.

Elena quedó sola.

Nun ging es los, um De Alarcón zu erreichen.

No por orgullo.

Por miedo.

„Quizá algún day Fernando, ya no esté y Alejandro decubra la green. Wenn das passiert, ist es nicht verpflichtend, ihn zu fragen. Es ist nicht verpflichtet, seinen Anruf anzunehmen. Ich weiß nur, dass ich einen Hermano habe, der mich schon sehr jung getroffen hat. Si él sigue siendo el hombre que recuerdo, sufrirá al saber que nunca recibí sus respuestas.“

Alejandro tuvo que apartarse.

Erst vor Kurzem, nachdem Nadia sie kennengelernt hatte, kam der Arbeitgeber zu ihm.

—La busqué durante años.

Nadia no dijo nada.

–Contraté investigadores. Pregunté en Francia, Suiza, Italia… Mein Padre siempre decía que ella no quería verme.

– Meine Mutter denkt genau über die Missverständnisse von Usted nach.

Aquello fue lo más cruel.

Dos hermanos habían jahrzehntelang geglaubt, dass die anderen das Schweigen elegiert hätten.

Die Mientras Fernando haben zwischen den beiden eine Mentalität aufgebaut.

—¿Sigue vivo? —preguntó Nadia.

Alejandro asintió.

—Tiene setenta y ocho años. Lebe in einer privaten Residenz für Madrid.

Nadia cerró la caja.

—Quiero verlo.

—

## TEIL 3 – LA VERDAD DEL HOMBRE QUE SEPARÓ A UNA FAMILIA

Fernando de Alarcón war entzückt, als Nadia das Haus betrat.

Das war der Grund, warum sie nicht wussten.

La miró.

Después miró el broche.

Y suspiró.

—Así que finalmente has venido.

Alejandro se quedó helado.

—¿Sabías que existía?

Fernando antwortete nicht sofort.

Nadia se acercó.

—Ich llamo Nadia Benítez.

—Lo sé.

Alejandro golpeó mit dem Mano el respaldo de una silla.

—¿Lo sabías?

—Desde que nació.

El silencio fue insoportable.

Fernando erklärte, dass er vor ein paar Jahren diskret das Leben von Elena geführt habe.

Sabía de Adrián.

Sabía de Nadia.

Sabía incluso de la muerte de su yerno.

—¿Y nunca hiciste nada? – preguntó Alejandro.

– Tu hermana eligió marcharse.

Nadia lo corrigió:

– Meine geliebte Frau beschützte sie vor ihrer Hochzeit.

Fernando la miró con dureza.

Pero Nadia no bajó los ojos.

—Interceptó sus cartas.

El anciano guardó silencio.

– Hizo hat sich an seine Herren gewandt, die ihn nicht bitten konnten.

—Estaba protegiendo a la familia.

Alejandro löste ein Rätsel.

—¿De qué? Was bedeutet es, dass jemand, der verliebt ist, das Recht hat?

Fernando miró hacia la ventana.

– Im Laufe der Zeit wurden ihre Kinder distintas.

—Nein —Antwort Nadia—. Usted-Ära distinto.

Aquella frase terminó la conversation.

Alejandro no gritó.

No amenazó.

Simplemente salió.

Nadia lo siguió.

Zwei Wochen später wurde ein genetischer Test offiziell bestätigt, dass Sie ihn gesehen haben.

Nadia war die Biologin von Elena de Alarcón.

Y, por tanto, sobrina de Alejandro.

Bevor die Abogados Hablaron de Herencias kamen, ging Nadia los.

—No he venido por dinero.

Alejandro sonrió tristemente.

—Lo sé.

– Ich habe mich nicht darum gekümmert, mich in eine größere Familiendekoration umzuwandeln.

—Tampoco te lo pediría.

Nadia gab schließlich das Puesto de la Mansión auf.

Aber nein, Alejandro la despidiera.

Quería estudiar diseño de moda.

Había aprendido costura de Elena.

Das Talent, das ich brauchte, um mein rotes Kleid zu reparieren, war groß.

Alejandro entschied sich für eine Finanzierung, weil er sich an seine Jugend erinnerte, ohne Rückschläge zu machen.

Nadia akzeptiert eine einzige Bedingung:

—Que no lleve mi nombre.

—¿Entonces cuál?

Ella miró el pequeño broche.

—Elena.

Ein Jahr später, in dem Salon, in dem sich alle um sie gekümmert hatten, präsentierte sie die erste Sammlung von Beca Elena .

Nadia ist unter jungen Designern.

Ya no llevaba uniforme.

Alejandro bleibt auf seinem Posten.

Im Zentrum des Salons befand sich ein Kleid.

No era el vestido rojo.

Era una creación de Nadia.

Y sujeto diskret a la tela estaba el antiguo broche de s her madre.

Alejandro lo miró.

—¿No tienes miedo de perderlo?

Nadia sonrió.

—Durante venticuatro vor einigen Jahren.

Tocó suavemente la joya.

—Creo que ya es hora de que se vea.

Alejandro la miró.

—Elena estaría orgullosa.

Nadia respiró profundamente.

—De los dos.

Vor ein paar Jahren konnte Alejandro den Namen seines Vaters ohne einzig traurige Stimme behalten.

Weil Fernando sich jahrzehntelang von einer Familie getrennt hatte.

Aber ich hatte nicht die Absicht, Elena zu töten.

Una hija.